“Bolivia tiene más de
11 mil puntos de postalfabetización y más de 160 mil personas que están
participando en el programa”
La responsable pedagógica del Programa
Nacional de Post-alfabetización, Lucy Mamani, comentó que el objetivo es buscar
la forma de erradicar el analfabetismo. También precisó que hay más mujeres que
participan en el programa que los varones por la falta de apoyo familiar.
Actualmente, anunció que continúa trabajando en el programa de 9 departamentos
y 339 municipios, porque en el país existe 3.20 de analfabetismo. Y agregó que aún mantiene la campaña “Bolivia lee” de recolección
libros.
— ¿Cuál es el objetivo
del Programa de Postalfabetización? ¿Qué beneficios le ofrece a quien se
inscribe en dicho programa?
— El programa de postalfabetización
ha sido creado para dar continuidad de estudios a las personas que se
alfabetizan. Las personas que aprenden a leer y escribir pueden continuar sus
estudios en la educación primaria. La postalfabetización, en realidad, es
educación primaria de personas jóvenes y adultas, y de una formación de primero
a sexto grado de primaria. Las personas que participan en el programa de postalfabetización, al concluir tercero de primaria, reciben una libreta de
calificaciones que corresponden al plan de estudio y al terminar sexto de
primaria reciben otra libreta que les permite continuar sus estudios en
educación secundaria, pueden llegar a bachillerato, estudiar en formación
técnica, y les da esa posibilidad a todas las personas que no han podido
acceder a educación formal, regular, y les da la posibilidad de que ellas
puedan continuar sus estudios.
— ¿Cuál es el tiempo de
estudio para el Programa de Postalfabetización?
— El plan de estudios consta
de 480 sesiones de video clases; entonces en la primera parte se trabaja el
bloque 1, que es hasta tercero de primaria que, aproximadamente en tiempo de
duración, sería un año de estudios, y todo el plan completo de estudios de postalfabetización,
son dos años de estudios. En este tiempo, las personas cursan de primero al
sexto grado de primaria.
— ¿Posee información
acerca de cuántas personas que se alfabetizaron están cursando el Programa de
Postalfabetización? ¿Son más hombres o más mujeres quienes se interesan? ¿Por
qué será?
— Hay más mujeres en el
programa. El porcentaje está más o menos entre 65 y 68 por ciento de nuestra
población son mujeres, y esto se debe a que históricamente las mujeres han sido
excluidas del sistema educativo. O sea, si vemos antecedentes históricos de la atención
que ha habido en educación, las mujeres han sido las que son los que menos han
tenido probabilidades de acceder a la educación. Por lo cual en nuestro
programa hay más mujeres. A pesar de que tenemos más mujeres en el programa que
pasan clases, todavía la brecha educativa de género sigue existiendo. Todavía
hay más mujeres cuyo nivel educativo es más bajo. Si vemos, por ejemplo, el
promedio de años de escolaridad en mujeres es más bajo que en hombres, en
hombres el promedio de años de escolaridad es más alto. Entonces, hay mujeres,
esencialmente del área rural, las que no han tenido la oportunidad de acceder a
educación. Y eso se debe a muchos factores: el tema de acceso a los centros educativos,
el tema cultural también, se ve que la mujer no debería estudiar, dan prioridad
de estudios a los varones, y eso culturalmente (ocurre) las mismas familias y eso
muestra que la mayor parte de las mujeres son las que no han podido acceder a
la educación, y ellas son las que acceden al programa de postalfabetización.
— ¿En qué ciudades y
provincias se imparten las clases del Programa de Postalfabetización?
— Con el Programa de
Postalfabetización tenemos cobertura a nivel nacional, trabajamos en los nueve
departamentos, en los 339 municipios del país. Actualmente, tenemos alrededor
de 11.500 puntos donde se imparten las clases de postalfabetización. La
diferencia del programa con el sistema educativo, con las otras formas de
educar, es justamente que en postalfabetización para las clases no se necesita
una infraestructura, no necesita un espacio físico, y funcionan en las unidades
educativas, en casas particulares, en iglesias, en sedes sociales, en otros
espacios donde pueden adecuar un ambiente para pasar clases con los
participantes, el facilitador y los materiales.
— ¿Quiénes son los
facilitadores que se encargan de la enseñanza en el Programa de
Postalfabetización?
— Nosotros trabajamos
en dos procesos: la alfabetización y la postalfabetización. La alfabetización
es para las personas que no saben leer y escribir; entonces, en ese proceso
aprenden lo básico, que es aprender a leer y escribir. Luego continuar con lo
que es postalfabetización. En ese trabajo participan las personas
voluntariamente, nosotros en el programa no pagamos económicamente los
facilitadores, es un trabajo voluntario que hacen. En su mayoría, son maestros:
un 80 por ciento de los facilitadores, y hasta en un 90 por ciento, son
maestros del sistema educativo. Y estos maestros dan estas clases, les damos en
retribución otro tipo de beneficios como por ejemplo, un certificado que les
vaya por su carrera profesional, un reconocimiento que les es válido a los maestros
para que puedan ascender de categoría o que le sirva como méritos. El otro 10 por ciento son voluntarios que
tenemos, estudiantes de las Escuelas de Formación de Maestros, los futuros
maestros que se involucran en la tarea o universitarios. En Chuquisaca, por
ejemplo, tenemos convenio con la Carrera de Pedagogía y los estudiantes hacen
prácticas, entonces, los estudiantes universitarios son facilitadores del
programa y en algunos casos hemos trabajado también con bachilleres que han
hecho el proceso de alfabetización con la comunidad, con la familia, con su
entorno más cercano. La familia se encuentra que el hijo es bachiller, pero la
mamá y el papá son analfabetos. Entonces, a partir de ello se ha promovido que
estos estudiantes puedan alfabetizar a sus padres, al abuelo, al tío, a alguna
persona cercana, y esa es una forma de ir motivando a los estudiantes, a los
jóvenes, a las señoritas, por el rol educador y de responsabilidad social que
tienen con la población. Hemos tenido experiencias muy lindas, porque han hecho
un aprendizaje en familia: los hijos enseñando a los papás, los nietos
enseñando a los abuelos a leer y escribir, y luego ya la postalfabetización si
es más rigurosa son maestros o futuros maestros de las normales los que
imparten las clases.
— ¿Hay dificultades
para la ejecución de este programa? ¿Cuáles son? ¿Hay alguna región en
particular donde haya más aceptación o más rechazo o indiferencia con relación
a este programa? ¿Por qué?
— Sí, como todo
programa tiene sus lados positivos y negativos. Lo positivo es que sí hay
aceptación, en los últimos años se ha visto que hay mayor conciencia y
sensibilización de la población por la educación. Ellos ven que es importante
la educación para que puedan conocer sus derechos, ejercer sus derechos
plenamente y tiene muchos beneficios para las personas que pasan por el Programa
de Postalfabetización. La parte negativa, a veces tenemos muchas dificultades,
como decía en el tema del voluntariado. Como los facilitadores son voluntarios
y son maestros; (a veces) el maestro que está encaminado con un grupo cambia de
lugar de trabajo, entonces el grupo queda suelto, y hay que buscar otro
facilitador para que le dé continuidad de estudios. Entonces, esa movilidad de
los facilitadores es un problema que tenemos. Otro tema es el que también con
los adultos es un poco complicado el sostenimiento, porque tienen otras
prioridades, son responsables, con padres y madres de familia, tienen que
buscar el sustento de sus hijos del hogar, etc. Entonces hay muchas personas
que se inscriben, pero no concluyen el proceso porque existen otras
responsabilidades y otras prioridades a los cuales ellos que le dan mayor
importancia. Sin embargo, el apoyo que nosotros tenemos es de los gobiernos
municipales, trabajamos mucho en convenio con los gobiernos municipales y a
partir de ellos y de otras organizaciones sociales, es que se va gestando y
motivando a que la población participe de estos procesos, siempre llevando como
la premisa de la importancia de que la educación tiene en la vida de cada uno
de nosotros. Y nos permite conocer derechos,
ejercer mejor sus derechos, ser mejor ciudadano, apoyar en las tareas a los
hijos. Hay muchas madres que se inscriben en el programa, ya que ellas se ven
limitadas en ayudar a sus hijos con las tareas escolares. Ahora, las mamás
dicen: “Mi hijo ya no me engaña porque ya yo puedo controlarle con sus tareas”,
o también alguna vez han tenido problemas de que les hacen firmar documentos y
no saben lo que están firmando. Y ahora les hace conocer mejor también que
están firmando y a qué se está sometiendo. Su aceptabilidad es grande, tenemos
más de 11 mil puntos de postalfabetización en el país y más de 160 mil personas
que están participando en el programa. De esas 160.000, hasta ahora
alrededor de 40.000 más o menos ya han tenido libreta de sexto de primaria, y
entre ellas tenemos inclusive autoridades, concejales, autoridades locales que
están haciendo el proceso de postalfabetización porque les está abriendo la
posibilidad de continuar estudios.
— ¿El Programa de Postalfabetización
utiliza algún medio o herramienta tecnológica como instrumento de apoyo para la
enseñanza? Mencione cuáles.
— El proceso de postalfabetización
estamos desarrollando como el método “Yo, sí puedo seguir”, este método es
audiovisual. Entonces, se utiliza como un recurso didáctico las video clases,
un televisor y un reproductor de DVD. Entonces, las personas se reúnen en
grupo, y el facilitador es el que les proporciona el material, cada una tiene
su cartilla en la que tienen las actividades y se va haciendo el seguimiento a
través de las teleclases para que se les pueda ir orientando el trabajo y las
actividades que vayan desarrollando. El maestro facilitador es el intermediario
entre la teleclase y el participante, el facilitador va reforzando la clase,
refuerza conceptos, actividades, apoya. En el área rural nos ayuda mucho,
porque ahora tenemos en lengua originaria, entonces el maestro es el que lo
vuelve más accesible para los participantes y en muchos casos los facilitadores
explican en lengua originaria y el contenido de las teleclases y las
actividades que tienen que hacer. El facilitador tiene un manual, un cuaderno
de orientación metodológica que le ayuda a que puedan desarrollar las clases de
forma más pertinente para las personas adultas con las cuales trabaja.
— ¿Con qué metodología
o modelo educativo se está impartiendo la enseñanza en el Programa de Postalfabetización?
— Con el método
audiovisual. Si bien estamos utilizando el método audiovisual, en general,
existen otras experiencias que se han ido desarrollando, por iniciativa de los
propios maestros no los facilitadores, son los que tienen de referencia la
cartilla, tiene el plan de estudios donde están los contenidos y las
habilidades que tienen que lograr al terminar cada una de las etapas de postalfabetización
y han ido creando otros recursos materiales que les puede ayudar a los
participantes desarrollen mejor esas habilidades; lo central es el método
audiovisual. Sin embargo, existen otras experiencias que se han desarrollado
para el proceso. Ahora, en el marco de la Ley Educativa del modelo sociocomunitario
productivo y también se está incorporando como formación complementaria
capacitación técnica para los participantes, no estamos en la totalidad por
ahora, sino que paulatinamente se están incorporando poco a poco, de que además
puedan estudiar grupos de alfabetización también desarrollen algunas otras
habilidades técnicas, tenemos ahí en convenio con los gobiernos municipales que
nos apoyan muchísimo con insumos, contratando capacitadores en la formación
técnica y haciéndole seguimiento a esos procesos. Tenemos una experiencia muy grande en
Chuquisaca, que es un proyecto de la Gobernación, más de 1.900 participantes de
postalfabetización, además de terminar su formación de sexto de primaria van a
tener una formación de técnico básico en algún área. En Beni también tenemos un
proyecto con la Gobernación, 580 personas están siendo capacitadas en
áreas técnicas que responden a las necesidades que ellos tienen, y en otros
municipios se están desarrollando estas experiencias y eso hace que las
personas encuentran un complemento entre lo que es la formación humanística y
lo que es la formación técnica.
— ¿Cuál es el plan estudio de postalfabetización?
— El Programa de Postalfabetización
tiene el objetivo de llegar a las personas que no han podido tener acceso.
Trabajamos con cuatro componentes: uno es de alfabetización porque en el país
todavía existe una tasa de analfabetismo, y tenemos que seguir trabajando en el
tema de analfabetismo, no solamente en la línea de que estas personas que no
sepan leer y escribir, sino también del alfabetismo funcional, porque las
personas que aprenden a leer y escribir y no le dan continuidad, no practican;
entonces, vuelven a ser analfabetas, pero son analfabetas funcionales, entonces
es un tema central del programa: sostener la tasa de analfabetismo por debajo
del 4 por ciento porque un país que está por debajo del 4 por ciento que es
territorio libre de analfabetismo. En este momento, con la estadística de
diciembre del 2014, Bolivia tiene 3,20 por ciento de analfabetismo y está por
debajo del 4 por ciento y es un Estado libre de analfabetismo. Entonces, el
objetivo del proyecto, es sostener esa tasa de analfabetismo y no debe crecer,
tiene que ir disminuyendo paulatinamente en la medida en que más bolivianos y
bolivianas aprendan a leer y escribir.
El otro componente es el de postalfabetización que es educación primaria
de adultos, y tenemos también una premisa: educación primaria para todas y
todos, en el mediano plazo esperamos que todas y todos por lo menos deberían
tener una formación de sexto grado de primaria, porque eso garantiza que estas
personas pueden conocer mucho más y pueden ejercer mejor su rol de ciudadanos.
Un tercer componente que tenemos es el de movilización social y cultural,
porque la alfabetización y postalfabetización son diferentes a otros procesos
educativos, porque funciona en la medida en que las organizaciones, las
instituciones, la sociedad misma se va involucrando y se va haciendo
corresponsable de este proceso. O sea, hay facilitadores en el proceso que ponen
su casa para dar la clase a los participantes, ponen sus materiales, hay
maestros que ponen sus propios insumos, compran el marcador, el papelógrafo,
las hojas de colores, el pegamento para que los participantes puedan aprender. Y
las instituciones que trabajan con nosotros, los gobiernos municipales, invierten
un presupuesto para que el programa pueda funcionar en su municipio. Entonces,
esta corresponsabilidad hace que haya una movilización, en torno a lo que son
la alfabetización y postalfabetización, de las organizaciones, de las
instituciones y la sociedad misma. Entonces también en este marco entra la campaña
“Bolivia lee”, que tiene una actividad principal que son las bibliotecas
comunitarias. ¿Por qué nace este tema de las bibliotecas comunitarias? ¿Porque
se da el tema de analfabetismo en el país? Es justamente porque las personas no
leen, Bolivia no es una sociedad lectora. Entonces, tenemos que fomentar la
cultura lectora en la población y mucho más con personas que no han tenido la
oportunidad de ir a un espacio educativo. Entonces, campaña “Bolivia lee” tiene
su premisa que es implementar bibliotecas comunitarias con la solidaridad y la
participación de toda la población. Entonces, una primera tarea que hacemos es
recolectar libros, estamos ya en el tercer año con la campaña en la cual
hacemos una campaña de recolección de libros a la cual se va sumando toda la
población. Hay libros de lectura, libros de literatura, textos escolares que
llegan a estas personas para que puedan seguir practicando la lectura y la
escritura. Las bibliotecas se implementan en los puntos de postalfabetización,
y eso nos permite llegar a mayores personas, porque en el área rural hay
lugares en donde no existe ningún material bibliográfico, ni siquiera periódico
llega a muchas comunidades, entonces con bibliotecas comunitarias, por eso
también su nombre, estamos llegando a esos lugares. Biblioteca comunitaria no
es una biblioteca clásica en la cual te dicen: “Silencio… no hable”, todo debe
estar en silencio, el bibliotecario te da el libro y tú solito tienes que estar
ahí… tú y el libro en ese espacio. La biblioteca comunitaria, más al contrario,
genera ese espacio de diálogo, un espacio de aprendizaje comunitario, un
espacio en el cual toda la comunidad se puede reunir y a partir de una lectura
conjunta, de una lectura común, puede generar un aprendizaje colectivo entre
todos, tiene ese propósito esencialmente.
— ¿Cuántos libros han
logrado de recolectar el 2012, 2013 y el 2014?
— Con la campaña hemos
recolectado el 2012 aproximadamente 60.000 libros, fue nuestro primer año. En
el siguiente año hemos recolectado más de 100.000 libros. Y el 2014, que fue la
última campaña, hemos recolectado como 150.000 libros. En total, en estos tres
años se han recolectado más de 200.000 libros, y todo con donación libros de
las familias, de las personas, pero también de las editoriales Santillana,
Verbo Divino, Don Bosco, que se han ido sumando a este proceso y nos han donado
libros nuevos. Con esto hemos
implementado, hasta el 2014, 1.125 bibliotecas en todo el país. No son
bibliotecas grandes que tienen espacios grandes, son bibliotecas con alrededor
de 200 libros cada una y están en los puntos de postalfabetización y a partir
de ello se van generando otras actividades para que la población pueda
practicar lectura, escritura, y eso les vaya fortaleciendo sus habilidades y
conocimientos también.
— ¿Cuántas bibliotecas
comunitarias se logró conformar con los libros recolectados?
— Son 1.125 en todo el país, es lo que tenemos
hasta ahora. Esperamos que en esta gestión podamos incrementar muchas más
bibliotecas, porque existe mucha necesidad. Recibimos notas, o sea campaña
“Bolivia lee” como que ya conoce la población, aunque aún no estemos en campaña
vienen las personas y nos llaman para decir: “Tengo libros, me estoy
trasladando a otro lado y tengo libros que quisiera donar”. Pero también nos
llegan ya solicitudes de los que necesitan la biblioteca como organizaciones o
los mismos municipios que están pidiendo, que podamos darles bibliotecas en
algunos lugares específicos donde existe necesidad y en esa línea estamos
trabajando.